domingo, 22 de mayo de 2011

¡Las niñas bonitas NO se enfadan!

¿Quién no se enfada? Todos nos enfadamos; el enfado forma parte de la vida del ser  humano.

Yo me enfado  con las personas que quiero, con las que apenas conozco,  con las cosas que me  pasan, tengo  días buenos y malos… De hecho, cuando estoy muy enfadada, siento claramente como mi cara se vuelve de color rojo,  las orejas calientes y siento  aire caliente que sale  por mi  nariz;  y creo que, en algunas ocasiones, siento que me sale fuego por las orejas. En otras palabras, depende de mí día y de la situación. En otras ocasiones soy yo la que lastimo con mis palabras a las personas que más quiero; en fin, cada vez que hablo sobre este tema con los padres me doy cuenta de mis  errores cuando estoy enfadada y, sobre esto, pienso cómo puedo reparar y encontrar otra manera de exponer mi enojo.

Con los  niños es igual. No por ser niños “tienen” que estar de “buen humor” todos los días.  Ellos también tienen esos días malos;  lloran, berrean, saltan, gritan, se tiran al suelo, pegan, patean, muerden y rompen cosas cuando están muy enfadados. La diferencia es que nosotros, los “adultos”, podemos expresar nuestro enojo por medio de palabras y sin lastimar a otra persona y los niños, en muchas ocasiones, no saben lo que les pasa y  tampoco pueden expresarse usando las palabras.

A muchos de nosotros nos enseñaron desde niños que es malo enfadarse: “!Las niñas bonitas no se enfadan¡”, “!Si te enfadas, ya no te quiero!”. Pero  yo creo que no es así, creo que es sano enfadarse y  nos ayuda a poner límites como: “Esto no me gusta,  me molesta, etc…”

 ¡Es una gran oportunidad para enseñarles que es normal enojarse, pero que nunca deben hacer daño a otros!

¿Y cómo lo hacemos?

Ser un súper Detective: Los niños pequeños no suelen revelar lo que sienten, porque muchas veces les cuesta identificarlo como a nosotros o no saben cómo expresarlo. Así que algunas veces nuestra comunicación con nuestros hijos será un “juego de adivinanzas”  en la que nosotros, los padres, seremos detectives y trataremos de averiguar qué les pasa con las pequeñas pistas (lenguaje no verbal)  que nos dan. 
Por ejemplo: Cuando ves a tu hijo muy emocionado (mueve las manos y los brazos, gritos de alegría, risas)  porque llegó un familiar, dile: “Veo que estás muy emocionado porque llegó mamá o papá”.

Veo, VeoCuando intuyas por qué está enfadado tu hijo, coméntale: VEO  que estás enfadado porque no te he dejado comer tus chuches,  pero  cuando terminemos de comer te las daré. “ De esta manera estarás reconociendo el sentimiento de tu hijo y que es importante para ti lo que siente. Pero, a la vez, que de esta manera no obtendrá lo que quiere.

No pegar: Es muy importante poner las reglas “No pegar, no morder, no arañar".  Limitar el golpe y reconocer el sentimiento, le brinda herramientas de autocontrol y una  noción de sus sentimientos

Permitir el enojo: Es necesario entender y permitir el enojo que le produce al niño no obtener lo que quiere; sin embargo, no se debe  permitir ningún tipo de agresión. Coméntale: “Entiendo que puedes estar enfado. Yo estaré aquí en la sala; cuando se te pase vienes, porque me encantará  jugar contigo”.

Reparar: Dale la maravillosa oportunidad de aprender a reparar lo que ha hecho. Ofrécele tu ayuda para recoger lo que ha tirado o ha roto. ¡El valor  de dejar pasar y perdonar!

Dile a tu hijo que lo amas: Cuando pase su enfado, dale un gran abrazo y no le estés recordando una y otra vez lo sucedido. De esta manera le estás demostrando que cuando uno se enoja con alguien no quiere decir que no lo ama o que dejarán de amarle.

Cuento “Vaya Rabieta” y "Caja mágica  del enojo": Me gusta mucho el cuento “Vaya Rabieta”  de Mireille d´Allancé,  ya que, a través de dibujos, muestra el enfado de una manera muy clara y, sobre todo, la fantástica forma que el protagonista “Roberto” le da fin a su enfado poniéndolo en una “caja mágica”.  
 
Cuando se le pase el enojo a tu hijo, muéstrale “la caja mágica del enojo”, donde la próxima vez puede guardar su enfado.  Ustedes también pueden usar la caja cuando estén enfadados y comentar, por ejemplo, en la hora de la cena, por qué se enfadaron en el día y, sobre todo,  como lo solucionaron y  guárdenlo en la “caja mágica”.




Tiempo fuera/muerto” para los padres: Como padres tenemos la necesidad de desahogo.  Si sientes necesidad de llorar, gritar, pegarle a un cojín,  etc… ESTÁS EN TU PLENO DERECHO. Hazlo en un lugar apartado. Puedes meterte al baño o en tu habitación  y poner un letrero en la puerta “Tiempo fuera/muerto de mamá o papá”.  O tan solo dar una pequeña vuelta a la manzana para calmarte. Verás como te sientes mejor.




rEcUeRdA:

Tu eres el mejor ejemplo y tienes la gran oportunidad de enseñarle a tu hijo sobre el enfado y cómo  repararlo. Un ejemplo muy poderoso será cuando te enfadas con tu pareja delante de tu hijo: RECONCÍLIATE DELANTE DE TU HIJO. Pide perdón y reconoce tus errores.

aCtIvIdAd:Caja mágica del enfado”

mAtErIaL:

  • Caja de madera o de cartón.
  • Pinturas.
  • Purpurina/ brillantina.
  • Pegatinas/ estampas.
  • Cualquier cosa que se te ocurra para decorarla.


eN aCcIóN:


1. Cuéntale a tu hijo el cuento “Vaya rabieta”. Mireille d´Allancé
2. Si es mayor tu hijo y puede hablar puedes preguntarle qué es lo que le enfada.
3. Dale a tu hijo la caja de madera o de cartón y las pinturas.
4. Diviértanse pintando la caja.
 5. Coméntale que cuando esté enojado puede dibujar su enfado o después de que pase el enojo que te lo cuente y que juntos lo guardarán en la “caja mágica”.




















liBrO QuE tE aYuDaRá:




Cómo hablar para que sus hijos le escuchen. Y como escuchar para que sus hijos le hablen. Adele Faber y Elaine Mazlish


12 comentarios:

Carol dijo...

Buen libro, el que recomiendas.
Totalmente de acuerdo. Si nosotros nos enfadamos ¿por qué no iban a hacerlo ellos? Se trata de enseñarles a resolver su enfado sin lastimar a nadie.

Áurea López dijo...

Que felicidad ver que el libro-panacea como yo lo llamo y recomiendo a otros padres ha llegado a tus manos. Gracias por el cuento de la rabieta y el truco de la caja.

Cartafol dijo...

El libro que recomiendas lo tengo apuntado tengo que comprarlo porque ya lo han recomendado en mas sitios...y yo claro que les dejo enfadarse y berrear!, porque también yo me enfado a veces, es algo normal creo!

Inma dijo...

Totalmente de acuerdo con tu post, es importante dejar que se enfaden, que reconozca esa emoción y ayudarles a gestionarlo. Gracias por el cuento de las rabietas, lo apunto. Besos.

Veronica dijo...

Mil gracias por todos los buenos consejos y la ayuda que nos brindas a través del blog. Este en concreto me ha encantado.

Bere dijo...

Me encanta esta forma de pensar, reconocer que los niños también tienen sentimientos negativos (eso de creer que la infancia es toda felicidad es de postal)... y no tachar a los niños de "berrinchudos" o "niños tiranos" (ah, como he escuchado ésto últimamente, jeje)

Sí es desesperante escuchar el enojo de un niño, porque gritan, lloran, pegan... pero como dices, es importante que ellos sepan que soy sentimientos válidos y que hay forma de expresarlos. En lo personal procuro recordar que la adulta soy yo, y mi hijo es un niño. A veces se me olvida y hago berrinche también, pero poco a poco vamos aprendiendo a comunicarnos, a escucharnos, y a respetar que a veces él o yo no estamos de humor.

Saludos y gracias, me encanta tu blog :D

Valentina dijo...

Carol: Sí, es buenísimo el libro, lo tengo todo marcado y con anotaciones mías. Exacto, y para enseñarles tenemos que empezar por nosotros: "los adultos". besos

Áurea: Sí, es la panacea, aprendí mucho con ese libro. Gracias a ti por tu comentario. besos

Cartafol: ¡Compra el libro!, está muy bueno.
Creo que es sano reconocer que estamos enojados, saber comunicarlo de manera adecuada; muchas veces yo no lo hago. Tengo tanto que aprender.
besos

Inma: Gracias a ti por tus comentarios. Me animan mucho seguir con el blog. un beso grande a ti y a tu chiquito.

Veronica: Muchas gracias por tus palabras. De verdad me animan mucho.
besos

Bere: Estoy completamente deacuerdo contigo. !Ser padre/ madre es un gran pretexto para ser mejor!.
Besos

Ana Márquez dijo...

Me encanta tu blog!!!
Muchas gracias por seguir el mío.
Me lleré con mucha cautela el post de "fuera los pañales" ya que estoy en esa etapa.
Un abrazo!!!

Ángela dijo...

Me apunto el libro.
Que buen post y cuanta razón hay en él.

Valentina dijo...

Ana: Muchas gracias. Dudas que tengas, búscame. un beso grande.

Ángela: Sí, lee el libro está muy bueno. un beso grande.

Laura dijo...

Hola, en donde podemos encontrar el libro??? es muy pronto para que mi peque me preste atencion al 100% pero me gusta intentarlo =)

Valentina dijo...

Hola Lau: Puedes conseguir en la Casa del libro o en cualquier librería aquí en Madrid! un beso grande