martes, 16 de agosto de 2011

Las comidas familiares

Por: Paty Villarreal

Hoy en día el tráfico, los distintos horarios de trabajo y estudio, los compromisos sociales y la falta de tiempo, hacen que sea más difícil el que una familia se reúna a la mesa, perdiéndose poco a poco una de las tradiciones mas enriquecedoras: las comidas familiares.

Según un estudio del Centro Nacional en Adicción y Abuso de Sustancias de la Universidad de Columbia (E.E.U.U.), los jóvenes cuyas familias comen juntas tienen mejor desempeño académico y menos probabilidades de fumar, tomar, deprimirse y desarrollar desórdenes alimenticios.

Las comidas familiares traen consigo muchos beneficios. Durante ellas:

-        La pareja puede dialogar.
-        Se solidifica la relación padres-hijos.
-        Se puede educar en modales, servicialidad, valores etc.
-        Se mejora la nutrición.
-        Crece la una unión familiar, pues dan un sentido de pertenencia a los miembros de la familia.
-        Se fomenta el trabajo en equipo, pues todos pueden cooperar en poner la mesa, servir, retirar y lavar platos.
-        Ayudan a desarrollar habilidades de comunicación, como por ejemplo a escuchar, a esperar el turno para hablar, a cómo expresar las opiniones, discutir etc.
-        Se amplía la cultura al probar platillos nuevos o de otros países, entre otras cosas.

El primer paso para instituir las comidas familiares sería ver la forma de encontrar una hora en que la mayor parte de la familia pueda reunirse, porque como ya se mencionó, las exigencias de hoy en día dificultan el que la mayoría coincidan. El segundo paso sería preparar la comida.

Es bien sabido que en aquellos lugares donde se cocina bien, tienen increíble capacidad de convocatoria. Con los hogares ocurre lo mismo. Cuando la comida que se hace en casa es buena, la familia tendrá muchas ganas de llegar y estar a la mesa. Sin embargo el que la comida sea buena no significa que tenga que ser difícil de elaborar o costosa. Mas vale que sea sencilla y sabrosa, a que por tratar de hacer algo muy sofisticado se deje de reunir la familia.

Es importante mencionar que no basta con sentarse a la mesa. ¿Cuántas familias no comen junto al televisor encendido? ¿Cómo se puede convivir si la mirada está fija en la pantalla ? Por eso uno de los elementos claves para que las comidas sean un éxito, es la conversación. Debemos buscar el que las comidas se conviertan en una oportunidad de conocer mejor la vida de los hijos y pareja, de acogerlos, de escuchar sus opiniones, su sentir, intercambiar puntos de vista y valorarse más como familia.

Al ser mamás de hijos pequeños, sabemos que esto de las comidas familiares  puede ser un poco caótico, porque hay que estar cortándole la carne a uno, recogiendo el tenedor que tiró al piso el otro, pedirle por favor que se coma sus verduras o callar a los  hermanos que están peleando, pero ¡vale la pena! Porque los hijos desde chicos irán acostumbrándose a ESTAR en la mesa con los suyos; así cuando lleguen a la adolescencia les será más difícil dejar tan bonita costumbre.

Como se pudo ver, el día a día representa un gran reto para que la familia se reúna a la mesa, pero al final sabremos que todo el esfuerzo será recompensado al ver una familia mas unida y feliz.




7 comentarios:

Inma dijo...

Es verdad, me parece importantísimo las comidas familiares. Nosotros sólo podemos hacer todos juntos las cenas y eso sí, el fin de semana completo. Cuando son pequeños es necesario adecuarse a sus horarios, nosotros muchos fines de semana hemos comido a las 12h.30' para poder comer todos juntos, o en invierno cenamos a las 8h., pero lo hacemos juntos, que es lo importante! Muy interesante entrada, me parece importantísimo...¡y como tú dices, para conversar!...no con la TV de fondo. Besos!

La Perfida Canalla dijo...

Un post muy didáctico, la verdad.

Por cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita

Pantax dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rosso Gourmet dijo...

Me gustó mucho la entrada y estoy súper de acuerdo. Yo también es algo que recuerdo y valoro mucho de mi familia, de los valores que nos inculcaron mis papás.
Y ahora con mi esposo, lo reproducimos todos los días.
Felicidades Paty y Vale!

Rosso Gourmet dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Valentina dijo...

Inma: Yo recuerdo las comidas en mi casa, las pelas, las reconciliaciones etc. Mis padres sembraron buenas semillas en mi. Cómo ustedes con Acher, verán grandes frutos! =)

La Perfida Canalla: Gusto en conocerte coleguita!!

Rosso Gourment: Gracias a ti por todo el apoyo que recibimos de su parte! =)

100% Mamá dijo...

Que buen post, muy interesante y para poner atencion...

besos